Viernes 7 de mayo del 2010
El mismo día en que 74 sirenas tocaban a rebato, a todo volumen y en cadena, en el mayor simulacro de fuga química hecho en los últimos años en Catalunya, alcaldes de las poblaciones catalanas que carecen de planes de emergencias (pese a estar obligados a tenerlos) arremetían el día 3/4/10 contra la Genralitat por la falta de medios, la ausencia de personal cualificado y, sobre todo, la precariedad de recursos económicos con que se encuentran a la hora de desplegar las leyes que dicta el Govern.
Los ayuntamientos, aseguran los ediles, soportan desde hace demasiado tiempo una carga que les exede. De ahí que, entre otras cosas, muchos de ellos (en torno a un 65%) no hayan podido redactar aún los programas de protección civil que les pide la Generalitat.
"El problema es que los consistorios estamos asumiendo, por delegación de las administraciones superiores, áreas y más áreas, entre ellas la de protección civil, que no llegan acompañadas de una suficiente dotación económica" se lamentaba Jordi Jardí, alcalde de Tivissa (Ribero d'Ebre) y portavoz de Protección Civil en la Associació Catalana de Municipis (ACM). Y no solo eso: "Con esos traspasos de competencias extras, se nos hace responsables de cuestiones que muchas veces nos sobrepasan", agregó Pau Perdices, alcalde de Vialha (Vall d'Aran).
Los alcaldes reclaman al Govern que mantenga respeto a los municipios la misma lealtad institucional que él exigió, en plan discusión sobre el Estatut, al Gobierno Central. "Si si voluntad es que nos hagamos cargo de cuestiones como la protección civil, o la inmigración y la educación, al menos que nos dote de la financiación necesaria" dijo Jardí.
CAMINO SIN SENTIDO: "La Genaralitat ha de ser consciente de que por muchos planes de emergencia que hagamos los ayuntamientos, no se evitarán los accidentes, ni las catástrofes naturales", advirtió el presidente de la Federació de Municipis de Catalunya (FMC) y alcalde de Sabadell (Vallès Occidental), Manuel Bustos.
En los consistorios más pequeños (que son los que más problemas están teniendo para desarrollar los planes de protección que le dicta el Govern), al hecho de no diponer de recursos económicos, se suma también la falta de recursos técnicos y logísticos. "La Generalitat tendría que ver que vamos hacia un camino sin sentido ?Que razón de ser tiene pedirle un plan de emergencia al ayuntamiento de un pueblo donde no hay bomberos ni policía local?", dijo el presidente de la FMC.
Y aún otra objeción. Esta desde el Pirineo, donde la dispersión de la población dificulta todavía más las cosas. "Protecció Civil tendría que simplificar el sistema y tratar de adaptarlo a cada territorio", señaló Pau Perdices. Los planes municipales de emergencia deberían tener, según el primer edil de Vielha "carácter supramunicipal, al menos comarcal, porque los ayuntamientos de menor tamaño, por sí solos, poco pueden hacer frente a una gran emergencia".
Además, en su opinión, los programas de protección civil tendrían que tener un funcionamiento más sencillo. "De entrada, se debería simplificar la cadena de mando", dijo Perdices. La capital aranesa, dijo el alcalde, cuenta con un plan de protección civil desde el año 2002. "Ahora está siendo revisado", concretó.
VASO MEDIO LLENO: Para el secretario de Interior, Joan Boada, la cuestión tiene también lecturas positivas. Lo es, por ejemplo, el hecho que "desde el año 2007, el número de municipios que han elaborado planes de emergencia se haya crecido exponencialmente", destacó Boada. Consciente de la dificultad que entraña la redacción de algunos planes, la Conselleria d'Interior ha puesto en marcha, junto con los consejos comarcales, una nueva figura de asesoría técnica para que los consistorios se pongan al día. "Ya funcionan en siete u ocho comarcas", dijo Boada. "Solo es cuestión de querer ver el vaso medio lleno o medio vacío" concluyó el número dos de Interior.
Pese al optimismo político ecosocialista, lo cierto es que la situación en materia de protección civil en Catalunya es cuando menos dispar. En la actualidad, uno de cada tres municipios del litoral no cuenta con un plan de emergencia para afrontar una situación de contaminación marina. El mismo nivel de incumplimiento (un 33,7%) es el que registran los ayuntamientos obligados a redactar planes de protección en caso de nevadas (Neucat).
En el caso de emergencias por fuga química (Plaseqcat), la normativa la cumplen un 46,7% de los municipios, mientras que en el inundaciones o lluvias torrenciales (Inuncat), el porcentaje es del 48,7%. Los planes contra incendios forestales (Infocat) son los que más se cumplen, en un 81% de los consistorios obligados a tenerlos. En total, de los 2.439 programas locales de emergencias que deberían haber elaborado obligatoriamente los consistorios catalanes, solo 1.270 son en estos momentos operativos.
CUESTIÓN DE VOLUNTAD: Para el alcalde de Riba-roja d'Ebrem el socialista José Luis Aparicio, lo de cumplir o no con la normativa es una cuestión de voluntad, "El ayuntamiento que no tiene los planes de emergencia que le corresponden es porque no quiere. El coste es mínimo, per hay que tener una voluntad de hacerlo", dijo contundente. En su caso, indicó, el plan lo ha realizado una empresa especializada.
Fuente: el periódico